Cómo comunicar tus necesidades si eres ciego o tienes baja visión
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Los cambios en la visión pueden presentar nuevos desafíos, especialmente a la hora de comunicar tus necesidades de manera eficaz. Aprender a abogar por ti mismo y a expresar claramente lo que necesitas es una habilidad fundamental para quienes experimentan cambios en su visión. Este artículo ofrece consejos prácticos y sugerencias que te ayudarán a enfrentar estas conversaciones con confianza.
Abogar por ti mismo es clave
Llevar una vida saludable y productiva a menudo depende de nuestra capacidad para abogar por nosotros mismos. Cuando eres ciego o tienes baja visión, esto significa adoptar la idea de que está perfectamente bien pedir ayuda cuando la necesites. Puede que necesites asistencia con tareas que otros dan por sentadas, como el transporte, si ya no puedes conducir. La clave está en entender cuándo y cómo pedir ayuda.
Comprender la comunicación
La comunicación eficaz es un proceso dinámico. Aunque las señales no verbales, como las expresiones faciales y el lenguaje corporal, suelen formar parte de ella, las personas con baja visión necesitarán adaptarse. Esto es en lo que debes enfocarte:
– Confía en las señales auditivas: Como las señales visuales pueden ser limitadas, presta mucha atención al tono de voz, las inflexiones e incluso a los patrones de respiración. Estos sonidos sutiles pueden ofrecer información valiosa sobre las emociones y la comprensión de la otra persona.
– Acepta la espontaneidad (con práctica): Aprender a expresar tus necesidades usando tus nuevas habilidades de comunicación lleva tiempo. Practica escuchar activamente las sutilezas vocales en las conversaciones cotidianas para ganar confianza antes de aplicar estas habilidades en situaciones en las que necesites ayuda. Recuerda, la comunicación es un intercambio de ida y vuelta; busca un flujo natural y cómodo.
– Reconoce las diferencias individuales: Cada interacción es única, influida por la historia, la cultura y los conocimientos de cada persona. Sé sensible a la situación y adapta tu enfoque según corresponda. Esta habilidad de “leer la situación” puede tomar tiempo dominarla, pero es esencial para lograr un intercambio comunicativo exitoso.
12 consejos para una comunicación eficaz
Aquí tienes ideas prácticas para tener en cuenta cuando necesites pedir ayuda o comunicar tus necesidades de manera eficaz:
1. Tú eres el experto: Tú conoces mejor tus problemas de visión. Prepárate para explicar a los demás cómo pueden ayudarte de la manera más eficaz.
2. Sé realista sobre tus capacidades: Acepta que algunas actividades pueden volverse más desafiantes a medida que disminuye tu visión. Es recomendable delegar tareas como subir a una escalera para limpiar canaletas a un familiar o contratar ayuda.
3. Destaca tus capacidades: Por el contrario, comunica claramente lo que aún puedes hacer de manera independiente. Aunque tal vez ya no puedas pintar tu casa, todavía puedes manejar tus finanzas. Evaluar tus habilidades de manera realista es fundamental para mantener tu independencia.
4. Usa tacto y honestidad: Siempre sé cortés y utiliza buenas maneras al pedir o rechazar ayuda. Sin embargo, no permitas que la cortesía te impida expresar tus necesidades de manera clara y honesta.
5. Sé asertivo, no agresivo: Ser asertivo significa expresar con confianza tus necesidades al pedir ayuda y rechazarla cortésmente cuando no es necesaria. Mantén tus emociones bajo control y utiliza un tono de voz calmado, agradable y seguro de ti mismo.
6. Evalúa tus necesidades y recursos: Si tu médico te indica que no puedes conducir, investiga opciones de transporte como viajes con amigos, conductores contratados o transporte público. Planifica con antelación tus citas y salidas sociales.
7. Maneja las expectativas: Entiende que los demás no siempre podrán brindarte la ayuda que solicites. No interpretes un rechazo como un desaire personal.
8. Sé específico y descriptivo: Al pedir ayuda, sé muy claro. Por ejemplo, en lugar de decir “ayúdame a caminar”, di: “¿Puedo tomar tu brazo como guía?”. Si alguien intenta jalarte, indícale de manera firme pero amable cómo guiarte correctamente.
9. Escucha activamente: La comunicación no se trata solo de hablar. Presta atención al tono de voz del interlocutor e incluso a sus patrones de respiración. Recuerda que el silencio no siempre significa estar de acuerdo.
10. Ten en cuenta no incomodar a los demás: Sé consciente de cuándo podrías estar causando molestias a otras personas. Ofrece compensar el favor o pagar si corresponde (por ejemplo, ofrecer dinero para la gasolina a un vecino que te lleva).
11. La práctica hace al maestro: Mejora regularmente tus habilidades de comunicación mientras te adaptas a los cambios en tu visión y desarrollas nuevas formas de expresar tus necesidades.
12. Muestra agradecimiento: Siempre expresa tu gratitud a quienes te ayudan. Un “gracias” sincero tiene mucho valor.
Conclusión
La mayoría de los desafíos tienen soluciones posibles. Recuerda que tienes derecho a abogar por ti mismo y pedir lo que necesitas. Al perfeccionar tus habilidades de comunicación, no solo satisfaces tus necesidades, sino que también te empoderas para vivir de manera más independiente y segura frente a la pérdida de visión.
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